Mostrando entradas con la etiqueta Oscuridad Maldita. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Oscuridad Maldita. Mostrar todas las entradas

Oscuridad Maldita

30 de julio de 2015

Era una noche clara, iluminada por la luz de la luna nueva. No había nubes, el cielo estaba limpio y las estrellas titilaban a millones de años luz. Hubiera sido un bonito paisaje de no ser por el lugar que iluminaba. El joven se quedo parado, exhausto de huir de sus perseguidores. No tenía miedo que le atrapasen, no allí.

El agua estaba quieta, en calma y el lago, que más parecía mar por no poder verse donde finalizaba, no le tranquilizó ni un instante. De día eran aguas en constante movimiento, incluso cuando no hacia ningún tipo de brisa. Por la noche se quedaban sigilosas, calladas, expectantes por una presa que errara en su camino. Ni de día ni de noche y ni siquiera en la madrugada o el atardecer había alma que se atreviera a acercarse.

La cuestión era simple y una advertencia no escrita. Ni en libros ni en leyendas que estuviesen al alcance de las criaturas moradoras de los alrededores, sólo el recuerdo de los que nunca volvieron. Pero todos se mantenían alejados, todos sabían que no debían acercarse. Las aguas eran de color negro. No estaban sucias, de hecho eran limpias. La oscuridad las envolvía como una neblina que bailaba por su superficie. No había reflejo alguno, luz ni atisbo de ella.